Formación

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El padre GUILLERMO TÁMARA

Se inicia esta aventura por el testimonio de mis padres que me educaron y me formaron en la vida cristiana por medio de los sacramentos. Recuerdo cuando los domingos nos levantábamos temprano para participar de la Misa Dominical, Papá, Mamá y mis hermanos todos juntos. En nuestra parroquia “Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Jesús” en Huaraz. Como también en la Capilla “Santa Cruz de Patay”. En el Barrio de Patay, donde he vivido. Participando como monaguillo en las misas que venían a celebrar el P. Mario Briatore, OSJ, un gran apicultor, El recordado y estimado P. Carlos Corazzola, OSJ. Un gran misionero algunas veces hemos visitado algunas comunidades de la parroquia, cuanto acariño tenia a las familias campesinas.  Por su celo pastoral de formar catequista rurales para una mejor evangelización.

Se inicia esta aventura por el testimonio de mis padres que me educaron y me formaron en la vida cristiana por medio de los sacramentos. Recuerdo cuando los domingos nos levantábamos temprano para participar de la Misa Dominical, Papá, Mamá y mis hermanos todos juntos. En nuestra parroquia “Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Jesús” en Huaraz. Como también en la Capilla “Santa Cruz de Patay”. En el Barrio de Patay, donde he vivido. Participando como monaguillo en las misas que venían a celebrar el P. Mario Briatore, OSJ, un gran apicultor, El recordado y estimado P. Carlos Corazzola, OSJ. Un gran misionero algunas veces hemos visitado algunas comunidades de la parroquia, cuanto acariño tenia a las familias campesinas.  Por su celo pastoral de formar catequista rurales para una mejor evangelización.

 Estudiante del Colegio Estatal “Simón Bolívar”, cuando cursaba el quinto de secundaría en el año 1982.   Donde una religiosa Madre Reina Canonesa de la Cruz, forma un grupo de jóvenes de la Legión de María, del cuarto y quinto de secundaria. Participábamos de encuentros y retiros para dar una respuesta a la llamada de Cristo. Un Sacerdote joven llago a la parroquia el P. Ángel Romano, OSJ. Quien me invitó a participar del Seminario, con los demás jóvenes seminaristas en el mes de Octubre. El formador   era el P. Marcelo Carazzola, OSJ. Quien me recibió para compartir ésta corta experiencia en el seminario hasta el mes de diciembre. Luego me preparé para viajar a Lima al Seminario en Barranco. Donde conocí a los seminaristas Estudiantes de Filosofía con quienes compartimos una experiencia de comunidad y fraternidad, a pesar de estar separado de mis familiares por primera vez, fui conociendo a mí nueva familia de los Oblatos de San José. Tuve la dicha de tener como formador al P. Marcelo Corazzola, OSJ. Que había sido cambiado a Lima al seminario.

El año de 1984, el 19 de marzo iniciamos el noviciado en “San José Marello” en Pomaticla Santa Eulalia. Se habría nuevamente el noviciado después de diez largos años.  Donde después del huaico tuvimos que limpiar a la casa. Un año de preparación para conocer a Cristo que me ha llamado, a la Congregación de los Oblatos de San José, a nuestro Padre fundador San José Marello, nuestro Santo Protector San José Esposo de la Virgen María. Siendo mí maestro de novicios el P. Marcelo Corazzola, OSJ.

El 19 de marzo de 1985, Emití mi Profesión Religiosos como Oblato de San José. Recuerdo con mucho cariño la visita del Papa San Juan Pablo II. Quien me fortaleció para seguir viviendo mi Consagración como religioso en el Seguimiento de Cristo. Pasamos a la comunidad de los hermanos Profesos a la casa de Apolo, en el Seminario Mayor “Casa de San José”. Iniciando los curso de catequesis en la “Escuela de Evangelización y Catequesis” en las instalaciones del Seminario “Santo Toribio de Mogrovejo”, en pueblo Libre, terminando el año 1987. He continuado con los estudios Eclesiásticos de Filosofía y Teología en la “Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima”, finalizando los estudios el año 1993.

La Experiencias de vida comunitaria de haber compartido con los demás hermanos Profesos y seminaristas de Filosofía, Teología durante el tiempo de formación, por la exigencia, firmeza y constancia de parte de mi formador Monseñor Antonio Santarsiero, OSJ. Cuanto ayuda dejarse formar, recibiéndolos consejo, orientaciones en la etapa de la formación.

Cuanto agradezco a Dios por las oraciones de mí Mamá Isabel, ofrecidas por mí vocación, perseverancia hasta tener el gozo de acompañarme mis padres a la Ordenación Sacerdotal, el 27 de mayo de 1995. Recordando la muerte de nuestro Fundador San José Marello en su Centenario.  Habiendo cumplido 21 años de Ordenado Sacerdote, sirviendo con fidelidad a mi estimada Congregación de los Oblatos de san José, de quien he recibido toda mi formación Religiosa y Sacerdotal.

Los primeros cinco años de mi vida con religioso y sacerdote, fue continuar sirviendo en el Seminario Mayor “Casa de San José”, en Apolo en el distrito de la Victoria. La Primera experiencial Pastoral lo realice en la Parroquia “San José Obrero de Barranco, del año (2000 al 2004). Luego en la Parroquia “El Divino Maestro” de la Victoria, hasta el año (2007). Los Superiores me cambiaron a la Parroquia “San Carlos Borromeo” de Chimbote, del año (2008 al 2010). Del norte regrese al Sur, nuevamente a la Parroquia “San José Obrero” de Barranco, del año (2011 al 2013). Los Superiores me cambiaron más al norte a Trujillo, la ciudad de la eterna primavera, en la Parroquia “Santa Lucia” de Moche, solo un año (2014).

Recibí la carta de obediencia para colaborar en la formación de los futuros Oblatos de San José. En el Seminario Mayor “Casa de San José”. En Huachipa Norte.  El 09 de enero del 2015, iniciaba el servicio de formador de nuestro Seminario. Gracias a Dios, por tantas bondades que he recibido durante estos largos años, para renovar mi vida de Consagración religiosa y sacerdotal, en este ambiente de oración, de silencio como de meditación para vivir con entrega y fidelidad en este año del gran Jubileo de la Misericordia de Dios. 

Tengo como modelo de vida a San José, a quien tengo gran devoción por todo los favores que me ha concedido, para seguir cuidando los intereses de Jesús.

Cada día me esfuerzo por ser un buen Oblato de San José, de tener cariño y estima a mi Congregación de los Oblatos de San José, que me acogió con los brazos abiertos, para continuar éste camino de seguimiento a Cristo, por el testimonio viviente de muchos de mis cohermanos Religiosos y sacerdotes Oblatos de San José, algunos que ya han partido la casa del Padre, que se entregaron plenamente al servicio de la Iglesia, en el Apostolado de las Misiones, colegios, parroquias, obras sociales y de ver en cada uno de ellos plasmado el Carisma Josefino Marelliano dejado por nuestro Padre fundador San José Marello.

Siempre seguiré siendo un Religioso y Sacerdote Oblato de San José. Aquí en este mundo y en la vida eterna.

 

 

                     P. Guillermo Javier Támara Rodriguez, OSJ

                                        Rector del Seminario

 

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PASTORAL VOCACIONAL

Según el espíritu de la Congregación, la Pastoral y promoción vocacional son la prioridad en nuestras actividades, y un signo de compromiso y amor a la Iglesia. Por eso nuestra familia religiosa mediante un equipo selecto de formadores y promotores vocacionales, buscan llegar a los jóvenes para formarlos en valores morales y cristianos e invitarlos al seguimiento de Jesucristo en imitación de San José.

ESCUELA APOSTÓLICA

Los adolescentes, entre 14 y 16 años de edad, que sienten la inquietud vocacional de la vida consagrada, son acogidos en un ambiente de familia, con el fin de aclarar y consolidad su decisión  mientras culminan sus estudios secundarios.

PRESEMINARIO

Es la primera experiencia de vida en la congregación. Es una etapa de discernimiento de la vocación y de respuesta generosa al Señor que le invita a seguirle dejándolo todo.

ASPIRANTADO

La etapa del aspirantado tiene por finalidad que el candidato pueda discernir la voluntad de Dios con respecto a sí mismo, y cultivar los gérmenes de la vocación, tanto para la vida religiosa, como para el sacerdocio.

POSTULANTADO

En el postulantado, el candidato estudia y discierne su vocación religiosa, de manera que llegue al noviciado con la formal y consciente aceptación de su propia vocación.

NOVICIADO

El noviciado tiene como finalidad que los candidatos conozcan más plenamente la vocación divina propia de los Oblatos de San José, experimentan concretamente su estilo de vida y formen la mente y el corazón, según su espíritu.

El objetivo de la formación de los profesos es lograr una plena y consciente estabilidad en la entrega a Dios y prepararse al compromiso definitivo en la profesión perpetua.